La reducción de pecho es una de las operaciones estéticas más demandadas. Es una opción que muchas mujeres tienen en cuenta cuando quieren poner fin a algún gran complejo, ya sea por forma o por tamaño.

Por eso, un cuerpo que se ajuste a tus medidas no solo tiene motivos estéticos, también hay motivos importantes de salud que tienes que tener en cuenta si tus senos son grandes.

Por eso, en este post de blog te explicamos todo lo relacionado con el antes y el después de una mamoplastia.

Diez consejos antes de operarse

Antes de someterse a una mamoplastia, se aconseja a todas las pacientes tener en cuenta los siguientes aspectos:

Ser consciente de los posibles riesgos.

Acudir siempre a una buena clínica.

Elegir un cirujano experimentado.

Conocer las prótesis existentes.

Utilizar material homologado y con garantía de seguridad.

Tener buena salud.

 Estar segura de sí misma.

 Fijar una buena fecha.

 Seguir un buen post-operatorio.

Cómo tener un buen postoperatorio

La cirugía no se considera dolorosa. Los días posteriores puede notar sensación de “quemazón” en las zonas de las incisiones. También puede notar sensación de agujetas consecuencia de la manipulación superficial del músculo pectoral.

Primeras semanas.

Durante los dos primeros días, tras la intervención, se debe utilizar una serie de vendajes y gasas que tapen las zonas donde se han practicado las incisiones. Al cabo de unos días se te retirarán esos vendajes para ayudar a que tu piel cicatrice.

En las primeras semanas, la paciente deberá llevar un sujetador quirúrgico especial para este tipo de intervenciones. Y es normal que se produzca inflamación de la zona afectada por la intervención.

Primeros meses.

Durante el primer ciclo menstrual, tras la intervención de reducción de mamas, existe la posibilidad de inflamación y sensibilidad e incluso experimentar algún dolor intenso derivado de la menstruación.

Es muy común que las pacientes que se someten a este tipo de intervenciones noten cierta pérdida de sensibilidad en las mamas y pezones. Lo normal es que este tipo de pérdida sea solo temporal y se restablezca con el paso del tiempo.

Vuelta a la normalidad.

Al cabo de 2 o 3 meses, tras una operación de mamoplastia, podrás realizar tu vida diaria con normalidad. Es importante que tengas precaución con las cicatrices y a la hora de realizar algún deporte o un movimiento brusco.

El Dr. Julián Castillo, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, lleva más de 30 años realizando este tipo de cirugías con mucho éxito. Si deseas información o asesoramiento no dudes en contactar con nuestro equipo de profesionales.